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viernes, 21 de septiembre de 2018

Las letras de tu canción

Desordenadas las letras de tu canción,
He cerrado las ventanas y el frío se queda conmigo,
¿Acaso tú nunca sentiste miedo?
El estómago se encogió al mirarte,
Tu voz, más fuerte que mi ego,
Yo, la niña que quiso que la salvasen.
Mis dientes desgarran palabras amables,
La boca hambrienta se cierra a perderse,
Aquel que late no siente calor,
Te juzga y condena, no cree en el amor.
¿Amor dije? Tú hablabas de otros supuestos...
Desordenadas las letras de tu canción,
He cerrado mis entrañas,
Muero por oírte, no quiero escuchar,
Quizás todo lo que quise sí fueras tú.
Mañana lo olvidaré,
Mañana no recordarás.

Mónica Galanes

A Manuel Paco y su fluir

domingo, 16 de septiembre de 2018

Es tu esencia, un sueño

A veces la vida te sorprende,
Un día te tira a la cuneta,
Otro te regala besos inesperados.
Pero.. de eso se trata ¿No?..
De saber echarle el pulso,
Dejarse vencer,
Gozar de la victoria cuando llega.

Que tu sonrisa me ha despertado,
y soñaré que navego a tu lado,
Cuando haya una noche eterna...

Que olvidé quién era, que sé amar,
Y al fin quité las cadenas.

Que la noche terminó
Pero he robado tu mirada,
Como el ladrón que huye de madrugada..

Que no es que haces, que tienes,
Es tu esencia, tu palabra,
La que paga en esta vida
Y así será recompensada.

Gracias JJ
Mónica Galanes 

lunes, 3 de septiembre de 2018

Un sueño

Mientras escucho el chapoteo de las gotas alrededor, mi cara se moja, ahora son ellas las que se permiten el descaro de recordarte.

Has sido el sueño, el film que te transporta en el tiempo, la lluvia de una noche de verano; soñar, reír, vivir.. pero que acaba tan rápido como las relampagueantes luces que hoy iluminan este cielo tan oscuro. 

No quiero estar triste, pero me duele haber despertado, saber que exististe, que ya solo quedará tu recuerdo.

Mónica Galanes 

"Corazón, no te humille el verme herido, es preferible ser carne, que cuchillo”. 
Gracias R. S.

lunes, 12 de marzo de 2018

La vida gira, sigue girando,
Por un momento pensé
Que ojalá se parase,
Ojalá tú ya no fueras tú,
Yo ya no fuera yo...
Y el mundo rotase al revés.
Pero con la última lágrima
Supe que la adversidad me fortalece,
Ahora soy yo la protagonista de mi cuento.
Esperé de ti lo que no eras, con rabia,
Pero hoy ya no veo culpables, ni malos,
Sólo huelo la esperanza,
Como el olor a campo, cuando llueve.

Mónica Galanes.



lunes, 26 de febrero de 2018

Me soltaste la mano

La cubierta atravesada por metralla,
Restos de corrosivos recuerdos,
Inundan nuestra pequeña barca.
Cual patera a la deriva,
Así siento hoy tus pupilas,
Que me miran vacías, hartas.
Y mientras el pelo se eriza por el frío,
El vientre se despista y...
Deja escapar las mariposas.
"Ayer" se quedó en nuestro rincón,
"Mañana" navega lejos de ti.
Me soltaste la mano,
O fui yo quién quise desenlazarla,
Para decirte adiós, desde mi mar.


Mónica Galanes

lunes, 22 de enero de 2018

No necesité una gran tarta
Para pedir mi deseo,
Ni siquiera una pila de regalos
Que me hicieran sentir especial.
Las risas, abrazadas a una conversación
Cómplice,
Quemaron las bengalas de una noche
Mágica.
Y si el frío calaba los huesos, la ilusión combustía el alma.
Hay noches que no quedan registradas en viejas fotografías,
noches que sólo guardarán nuestras memorias.
Gracias por tanto, este año al fin descumplí.


Hay personas tan especiales que merecen ser guardadas como un tesoro.

Mónica Galanes

domingo, 3 de diciembre de 2017

Los dragones son felices en el aire

Érase una vez una niña que voló sobre un dragón, viendo mares y montañas, mientras sentía como flotaba en el aire, disfrutando de momentos increíbles...sin perder ni un solo segundo su sonrisa.
Un día, siendo más mayor, buscó al dragón para que la llevase lejos, quería volver a ver mundo, flotar de nuevo, ver el azul intenso del mar desde el cielo, pero sin saber porqué pasó mucho mucho miedo, bajó del dragón y se prometió a sí misma que jamás volvería a volar.

 Todos le decían que era absurdo, que no debía tener miedo, que perdería momentos increíbles en su vida por no querer volar.

Pasaron quince años... y un buen día conoció a un mago, un mago al que le apasionaba volar, que le dijo que podría hacer que ella perdiera ese temor. La magia consistía en escuchar sus sabios consejos, para entender porqué no debía tener miedo, creer en ella misma, confiar en su fortaleza y volar.
El miedo la paralizó unos instantes pero después decidió intentarlo.

Aquel mago reunió a personas, que como ella, temían volar y durante dos días les habló, les escuchó y les hizo creer que todo es posible si se piensa correctamente, porque "somos lo que pensamos".
También, aparecieron dos elfos, que no se creían mucho esa magia tan rara y querían comprobar que funcionaba, acompañándoles, para luego contar a su pueblo que aquello era cierto. La gente que fue junto al mago no quería elfos en ese momento, ni siquiera les daba confianza que estuvieran allí, pero pensaron que quizá sería una buena forma de ayudar a aquellos que tuvieran ese mismo miedo y decidieron dejarles ser testigos.

El momento del vuelo comenzó con nervios, ilusión.. y una mezcla de sentimientos que les impulsaba a querer superar su miedo. Se juntaron, como una gran familia, se miraron y supieron que podían conseguirlo.

Finalmente, en compañía del mago, de un hada maravillosa que con una calida sonrisa y sus palabras tranquilazaba a todos, un montón de duendes que les animaban a cada momento  y los dos elfos expectantes, consiguieron volver a volar, y lo más importante, lo consiguieron sin miedo, disfrutando de grandes momentos, de risas y lágrimas, lágrimas de alegría.

La chica, que ya pensaba que nunca más volvería a volar, no sólo regresó a casa sabiendo que volaría durante el resto de sus días, volviendo a ver desde el cielo el azul intenso del mar, además, descubrió y hoy sabe que existe gente maravillosa, que te da la mano cuando más lo necesitas y... que los dragones son felices en el aire.

FIN

Dedicado a: 
Mi tocaya, por su serenidad y cariño. Al tío y al sobrino más divertidos del mundo. La mamá que deseaba ir a Boston a ver a su hijo y su ilusión nos daba fuerza. A mi Rojo, por ser un osito amoroso y darme tantas lecciones para poder luchar. A la maravillosa esposa de un cubano, que dejó a su bebé de pocos meses, para cumplir el sueño de volar serena con sus pequeños. A ella, la que hizo lo imposible y volará, lo sé. Al hada que me escuchaba y me tranquilizaba con su calidez y su sonrisa. A los elfos, que primero vimos como amenaza y luego amenizaron. Y a ÉL, al mago, que me enseñó que se puede hacer magia sin trucos y sin varita.

Habrá quien no entienda mi historia, incluso a quien no le interese, pero esta ha sido una gran lección en mi vida, que guardaré como un cuento para leerlo y no olvidarlo nunca.

GRACIAS

Mónica Galanes