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sábado, 30 de mayo de 2015

Miedos

Caían las gotas al ritmo en que se esfumaba mi ilusión. No me pregunten porque, no traten de entenderme, no me juzguen. Mis miedos es lo único que es solo mío y tengo derecho a hacerlos inmensos y pesados, a quitarles la máscara de la esperanza, a dejarles que desangren mi mente aún caliente.
Cuando las penas pesan el cuerpo no flota, cuando las llagas duelen no hay consuelo que las cure, cuando la noche es intensa lo son mis fantasmas, aquellos que me susurran al oído ¿jugamos al escondite? Y ríen sarcásticos mis temblores. 
#galanesenletras


miércoles, 20 de mayo de 2015

Me duele

Te observo cada noche, mientras un suspiro entrecortado ocupa mi pecho y hace que desee darte un beso en la mejilla, más de lo que pueda querer respirar mi propio aire.
Tu piel es suave, la más dulce caricia entre mis manos. Tu gesto angelical me paraliza el corazón porque pienso: "¡oh Dios! No permitas que sufra.."
Tus susurros cuando me dices un te quiero, el más sincero que me hayan dicho, el más tierno, adormecen mis vagos pensamientos.
Me quedo ahí, inmóvil, callada, pendiente de seguir el ritmo de tu respiración mientras al fin duemes.
Y es que mi tesoro, piel de mi piel, te quiero tanto que hasta me duele..



Mónica Galanes

martes, 30 de septiembre de 2014

La oportunidad

Llevaba días, meses, quizás años, arrastrando los pies, descalzos, ajados por el asfalto, rotos.
Se desplomó en aquel banco de madera, en la soledad de una tarde de otoño, rodeada únicamente de naturaleza. 
El paisaje había cambiado..., al fin lograba ver serenidad, escuchar la sinfonía de un río, sentir el aroma de la tierra.
Y cuando agacho la mirada, observó sus manos, estaban vacías.. Ya no portaban aquella losa que durante años habían cargado.
El día le estaba regalando una nueva oportunidad, la de ser ella misma.
Se quitó la máscara una vez más, la definitiva, miró a su alrededor, había vida.


viernes, 16 de mayo de 2014

Juego a todo o nada

Si mis manos no son suficiente calientes para ti no pidas mis caricias, si mi sonrisa no apacigua tu rabia no la busques.

Cuando mis palabras dejen de ser interesantes y se vuelvan vacías no las escuches, y si el ritmo de mi cadera no encaja con el latido de tu corazón no la ansíes.

No me mires a los ojos si sólo ves vacío, no pierdas tu tiempo con mis promesas, si las crees tramposas.

Si de verdad crees que no soy el aire que necesitas.. no huelas mi perfume, piérdeme para siempre, déjame indiferente, pero…hazte un favor, no me sueñes, no solloces en silencio mi ausencia, no pierdas un minuto pensando en mi persona.

Yo sólo suspiraré por quien me agarre fuerte, aquel que me muerda el alma, que salté al vacío por mí, se pierda en mis ojos, queme mi piel y ría conmigo a carcajadas.

Porque yo hoy me la juego a todo o nada.


Mónica Galanes

#galanesenletras




lunes, 12 de mayo de 2014

La noche que desperté

Tantas lágrimas había derramado que la esperanza estaba gris y la ilusión desmayada. Presentía horas de oscuridad eternas, de pensamientos vagos y retorcidos, de culpas, miedos..
Sentada en aquel rincón, miraba el reflejo de una vida pasada, como pasa una estrella fugaz, bonita, intensa, corta.
Traté de averiguar una vez más el porque de lo sucedido, el golpe, la ira,.... dolor.
Al fin llegó, no había explicación, nunca la habría para algo así, pero mi cerebro, mi corazón y mi alma se unían de nuevo, aceptaban que las cosas pasan porque sí, que no hay bueno ni malo, sólo hay vida.
Mi gesto se enterneció, sonreí levemente, la noche que desperté.



Galanes en Letras

Mónica Galanes

viernes, 7 de marzo de 2014

La chispa


Mientras pisaba aquellos últimos rescoldos, las lágrimas brotaban de sus ojos, recordando esas últimas y frías palabras.
De pronto saltó una chispa, voló hacia su pecho y le quemó, le dio el calor, el suspiro que le faltaba desde hacía algún tiempo.
El olor a leña quemada desaparecía con su sonrisa, el ruido de la música cesaba al ritmo de una carcajada.
La noche era eterna, pero ya no le importaba, porque cuando hay sueños mejor que la noche sea larga.



lunes, 17 de febrero de 2014

La pastillita

Muchas veces he pensado que podría existir una pastillita, una de esas pequeñas que arreglan el mundo, como los somníferos, que te los tomas y te duermes al momento. Pero esta vez no para dormir.

Una pastillita que te hiciera ver las cosas azules y no grises, una que te despertase cada mañana con una sonrisa. Esa que te regalase al amor de tu vida, que te hiciera olvidar lo feo, que secase las lágrimas para siempre. La pastillita que te hiciera viajar en el tiempo, que te diera paz y serenidad.

La pastillita existe, la que da la felicidad absoluta y hace que tu corazón lata cada día con más pasión. La pastillita existe pero es difícil de encontrar, se esconde dentro de la mente de cada uno, hay que buscarla, sacarla y tragarla con la mayor convicción posible, funciona y no tiene contraindicaciones.


 

Mónica Galanes