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lunes, 2 de octubre de 2017

La vida se está pudriendo

Hoy por mis venas corre cansancio,
Una vida octogenaria impuesta a los treinta y tantos,
Miradas cansadas, palabras vacías,
La sonrisa, que ayer era alegre, hoy está perdida.
No sé si me he roto de golpe,
O si ha sido el tiempo,
El daño y el desengaño,
Las lágrimas, los inviernos...
Ya no siento, ni me queda aliento,
Las ganas hoy son mentiras,
Las ilusiones, tan solo cuentos,
El amor, una excusa barata,
Y la vida, la vida se está pudriendo.

Mónica Galanes

martes, 4 de julio de 2017

En las noches de luna triste

Me miré al espejo y solo vi una sombra,
El reflejo deteriorado de quien fui,
La sonrisa perdida, los ojos emborronados,
Y una tez apagada, marchita.
A mis treinta y seis me sentí ya vivida,
Con la prisa lánguida,
Con las ganas rotas.
Los sueños habían volado,
Las risas eran fingidas,
Y en las noches de luna triste, gritaba:
¿Dónde estás vida?
Tú que me prometiste un camino,
¿Dónde estás alma?
Tú que me juraste un destino.
¿Dónde estás amor?
Tú que me llevaste al destierro.

Mónica Galanes

domingo, 14 de mayo de 2017

Lo que fue y no pudo ser

Y escribí la carta más difícil de mi vida,
Podría haber sido una carta de adiós,
Pero redacté la de pudo ser y no fue.
Porque el perder la sonrisa tantas veces,
Termina ahogando a la ilusión,
Aquella que nos hacía invencibles,
Admirados ante la propia luna.

Fue una noche de soledad...
En la que los sueños se hicieron pesadillas,
En la que los "te quiero" ya no significaron  nada,
En la que se olvidaron los susurros, las miradas.
Y es que mi corazón,
partido y remendado tantas veces,
Ha perdido perdido la cordura,
Y ya no le parece bien latir,
Ya no le parece bien sentir,
Ahí, se ha quedado anestesiado,
Diciéndome que no lucha más a mi lado.

Fue una noche de soledad...
En la que la tormenta llegó al día,
Y en la mañana llovió en forma de ira,
Arrasando cualquier recuerdo de amor.
Podríamos haber sido muchas cosas,
Pero solo seremos aquello que no olvidemos.

Mónica Galanes

lunes, 24 de abril de 2017

Destino en libertad

De negro azabache se tiñe la noche,
Los suspiros guardados en un cajón,
Un relámpago lejano ilumina mi cara,
Exhausta, sin gesto que la acompañe.
El tic tac de un reloj marca mi respiración,
Perdida en pensamientos del ayer,
Quise querer, quise soñar, quise poder,
Pero el viento arrasó mi tempestad.
Y hoy navego en mares de llanto desahuciado,
Cubriendo mis alas por no saber volar,
Sujetando mis piernas para que no tiemblen,
Mientras izo la bandera de la soledad.
Y en mi letargo tejo una almohada,
Para guardar recuerdos en la eternidad,
Quise querer, quise soñar, quise poder.
Pero me amarré al destino en libertad.

Mónica Galanes

Viendo la vida pasar

La tormenta vuelve a ceñir mi corazón,
Dejándolo acorralado, sin ganas de latir,
Un relámpago se ha llevado mis ganas,
Ha quemado las ilusiones.
Mientra luchaba contra mis miedos,
Subiendo peldaños inciertos,
Se han desmoronado tirándome al suelo,
Haciendo añicos mis fortaleza.
Y me vuelvo a preguntar el porqué,
Me levanto si sé que volveré a caer,
Por qué quito mi armadura,
Ante un monstruo que no sé vencer.
Mis pies mojados por la lluvia
Ya no quieren caminar,
Cansados, desconfiados,
Hoy dan un paso hacia atrás.
Volverán primaveras de escarcha,
Veranos de frío y soledad,
Me quedaré sentada a esperarlos,
Viendo la vida pasar.

Mónica Galanes

La noche se ve clara

La noche se ve clara,
Una estrella brilla en mi ventana,
Llenando una madrugada tan callada.
La vida se ve de lejos,
Apurada por reflejos de sueños,
De momentos casi olvidados.
La calle se ve vacía,
Cerrada a nuestros pasos,
A las palabras, a la alegría.
Mi cara se ve dormida,
Con unos ojos abiertos
De mirada triste y fría.
El futuro se ve apaisado,
Pintado de un color suave, azul,
Dichoso y esperanzado.
Las manos se ven cogidas,
Agarradas al corazón, pausado,
Que quiere que se haga de día.

Mónica Galanes

miércoles, 19 de abril de 2017

Despertó

Y despertó,
Respirando al ritmo de sus mañanas,
Al son de su sonrisa,
Al paso de su corazón.
Pensando que no hay días sin alegrías,
Madrugadas sin estrellas,
Manos sin caricias,
Sueños sin un poco de realidad.
Marcando las uñas en la carne,
Abrazándose a si misma,
Queriéndose, amándose.
Tejió la senda de un futuro apasionado,
Sin miedos, sin ira,
Rodeado de colinas de felicidad
Gritando que esta era su vida,
Saboreando la libertad.

Mónica Galanes